La habilitación de una ruta que conecta la capital procincual con Santiago de Chile redefine la logística de viajes hacia el exterior. La nueva alternativa reduce tiempos, elimina la dependencia de Buenos Aires como escala obligada y mejora la integración con destinos globales en un contexto de fuerte expansión energética.

La ciudad de Neuquén incorporó una conexión internacional directa que modifica de manera significativa el esquema de viajes al exterior desde la región de Vaca Muerta. A través de su aeropuerto internacional, ahora es posible volar sin escalas hacia Santiago de Chile, evitando el tradicional paso por Buenos Aires y simplificando la operatoria para pasajeros corporativos y turísticos.

El nuevo servicio, operado por LATAM Airlines, se consolida como una herramienta clave para el desarrollo de la formación shale. La cercanía entre el principal polo hidrocarburífero del país y un hub regional como Santiago permite acceder a una red global con mayor previsibilidad y menor desgaste logístico.

Para las empresas del sector energético, la reducción de tiempos de traslado y la eliminación de escalas innecesarias representan una mejora directa en la eficiencia operativa.

El trayecto, que se completa en menos de dos horas, habilita conexiones inmediatas hacia destinos estratégicos como Miami, Houston y distintas ciudades europeas. Esta mejora en la conectividad responde a una demanda creciente de movilidad internacional asociada al dinamismo del sector energético.

Frecuencias, operación y perfil de la demanda

El esquema de vuelos contempla cuatro frecuencias semanales, con salidas desde Neuquén los martes y viernes a las 13, y los jueves y domingos a las 20.20. En sentido inverso, desde Santiago de Chile, los vuelos parten los mismos días a las 10 de la mañana y a las 16.45, respectivamente.

La ruta es operada con aeronaves Airbus A320, con capacidad para 174 pasajeros, lo que permite proyectar un flujo cercano a los 25.000 viajeros anuales. Este volumen anticipa un uso sostenido, especialmente vinculado a la actividad corporativa y técnica que demanda Vaca Muerta.

En términos tarifarios, el mercado muestra valores que, si bien pueden presentar promociones puntuales entre 100 y 200 dólares por tramo, tienden a estabilizarse en un rango de entre 200 y 220 dólares, dependiendo de la anticipación de compra y la estacionalidad de la demanda.

Para las empresas del sector energético, la reducción de tiempos de traslado y la eliminación de escalas innecesarias representan una mejora directa en la eficiencia operativa. La posibilidad de viajar de manera más ágil facilita la circulación de profesionales, técnicos y ejecutivos, en un contexto donde la conectividad se vuelve un factor competitivo.

Proyectos para ampliar la conectividad dentro de Neuquén

En paralelo al fortalecimiento de los vuelos internacionales, el gobierno neuquino avanza en estudios para desarrollar una red de conexiones aéreas internas. La iniciativa apunta a evaluar la viabilidad de rutas operadas por aerolíneas privadas, retomando de algún modo experiencias históricas de conectividad provincial.

El crecimiento del tráfico aéreo en Neuquén —con un incremento cercano al 25% en el último año— abre una ventana de oportunidad para evaluar nuevas rutas.

En este marco, se analiza la posibilidad de incorporar nuevas terminales al esquema actual, que hoy cuenta con los aeropuertos de la capital y de San Martín de los Andes. Entre las alternativas en estudio aparecen Chos Malal, cuya terminal fue reacondicionada recientemente, y Zapala, ubicada en una zona estratégica vinculada a la actividad logística.

Desde el Ejecutivo provincial se indicó que aún “no hay nada cerrado”, aunque se está “trabajando para ver si podemos tener alguna conectividad aérea dentro del territorio provincial“. En esa línea, se remarcó que el crecimiento del tráfico aéreo en Neuquén —con un incremento cercano al 25% en el último año— abre una ventana de oportunidad para evaluar nuevas rutas.

También se señaló que la demanda en el aeropuerto Chapelco muestra niveles elevados, impulsados principalmente por el turismo, lo que refuerza la necesidad de ampliar la infraestructura y mejorar la oferta de servicios.

Infraestructura y proyección del aeropuerto neuquino

El desarrollo de la conectividad aérea está directamente vinculado a la capacidad operativa de la infraestructura existente. En ese sentido, el aeropuerto Presidente Perón enfrenta un momento clave, ya que su concesión actual tiene fecha de vencimiento en octubre.

La administración provincial busca avanzar en nuevas negociaciones que permitan incorporar operadores interesados en ampliar la red de rutas, incluyendo destinos de mayor alcance. Entre las opciones que se analizan aparece la posibilidad de establecer una conexión directa con Houston, uno de los principales centros de la industria energética a nivel global.

Sin embargo, en las conversaciones con potenciales interesados surge de manera recurrente la necesidad de mejorar la infraestructura aeroportuaria. Este aspecto se presenta como uno de los desafíos centrales para sostener el crecimiento del tráfico aéreo y acompañar el desarrollo económico de la región.

Actualmente, la concesión del aeropuerto está en manos de Aeropuertos del Neuquén SA, empresa vinculada al grupo América. En ese marco, ya se han anunciado proyectos complementarios, como la construcción de un hotel en las inmediaciones del aeropuerto, orientado a mejorar la experiencia de los pasajeros y consolidar el perfil internacional de la terminal.

En paralelo, otras infraestructuras como el aeropuerto de Zapala y la terminal de Chos Malal continúan en proceso de evaluación y desarrollo, aunque con avances dispares. La consolidación de estos nodos será clave para estructurar una red aérea más integrada dentro de la provincia.

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