La petrolera comunicó desde Oslo su salida total del país tras una evaluación estratégica. La decisión incluye el bloque Bajo del Toro Este en la formación neuquina. Los motivos.
A pesar del boom productivo que atraviesa el sector del shale, algunos jugadores de peso optan por salir del país. La petrolera noruega Interoil Exploration & Production ASA comunicó su decisión de abandonar todas sus operaciones en la Argentina, una determinación que alcanza a sus activos en Neuquén, Chubut y Santa Cruz.
La retirada incluye el desarrollo no convencional en Vaca Muerta, donde la compañía participaba en el bloque Bajo del Toro Este, y marca el cierre de una etapa de más de dos décadas de presencia regional.
Según el comunicado oficial difundido el 9 de febrero desde Oslo, la decisión respondió a un “deterioro sostenido del entorno operativo y de inversión en la provincia de Santa Cruz”, aunque el repliegue también abarca la cuenca neuquina.
En el mismo documento, la empresa señaló que la salida se produjo tras “una evaluación estratégica” y que el proceso se lleva adelante “en coordinación con socios locales y autoridades regulatorias”, con el objetivo de asegurar una transición ordenada de los activos.
En Vaca Muerta, Interoil integraba el consorcio del área Bajo del Toro Este junto a Selva María Oil y la empresa provincial Gas y Petróleo del Neuquén. Se trata de un bloque ubicado en la ventana de petróleo de la formación, considerado de alto potencial geológico.
Sin embargo, pese a los compromisos de inversión asumidos, el proyecto no logró escalar su producción y no consolidó una posición relevante dentro del mapa no convencional.
El escenario que motivó la salida de Interoil
La salida de la firma noruega se produce en un contexto de creciente concentración de la actividad en manos de operadores con mayor capacidad financiera e integración operativa. En ese escenario, las principales operadoras ampliaron su presencia en los desarrollos de Vaca Muerta, desplazando gradualmente a actores de menor escala y retirando sus inversiones en otras provincias.
En ese sentido, desde la empresa indicaron que la situación en Santa Cruz fue “determinante” para acelerar la retirada, en un contexto donde “operadores de peso como YPF, Pan American Energy y Total redujeron posiciones en áreas convencionales”.

La madurez de los yacimientos del sur argentino, con elevados costos de mantenimiento, reforzó la decisión de priorizar entornos más previsibles. El aviso a inversores, considerado información privilegiada bajo el Reglamento Europeo de Abuso de Mercado, selló así el cierre del capítulo argentino de Interoil. Sin embargo, hubo casos puntuales que aceleraron la determinación de interoil.
En Chubut, el antecedente más relevante se remonta a septiembre del año pasado, cuando la empresa estatal Petrominera resolvió la rescisión del contrato del área Mata Magallanes Oeste. El acuerdo involucraba a Selva María Oil como operadora y al grupo Interoil como socio. La petrolera noruega confirmó entonces la rescisión contractual y el cierre de su participación en esa provincia.
En ese marco, Interoil sostuvo que “la rescisión por parte de Petrominera se basó en supuestos incumplimientos de las empresas privadas”, y añadió que, junto con sus asesores legales, evaluaba “las medidas adecuadas para impugnar su legalidad y restablecer sus derechos”. Ese conflicto marcó un punto de inflexión en la estrategia local de la compañía y anticipó el repliegue posterior.
Todo listo para la salida
La firma también informó que la transacción para concretar su salida definitiva se acordó con un inversor argentino, cuyo nombre se mantiene bajo reserva técnica en los documentos iniciales, pero no trascendieron aún las cifras concretas.
El esquema de pago se estructuró en diez cuotas contingentes, condicionadas a que la producción alcance un umbral de 47.000 barriles de petróleo equivalente mensuales. Adicionalmente, el acuerdo incluye una Regalía Preferente (ORRI) del 80% sobre las ganancias que superen los 57.000 barriles mensuales.
Esta cláusula permite a Interoil conservar un ingreso económico residual sin asumir los costos operativos ni los riesgos regulatorios asociados a la explotación directa de los activos transferidos.
El director ejecutivo de la compañía, Leandro Carbone, definió el proceso como una transformación relevante para la estructura corporativa. “Si bien la producción en la Argentina resultó valiosa durante años, el enfoque actual requiere optimizar la eficiencia operativa”, afirmó, al explicar que la estrategia apunta a depurar el balance y concentrarse en activos considerados prioritarios.





