El CEO de la petrolera estatal explicó que el impacto del conflicto en la oferta energética global reconfigura expectativas de inversión y posiciona al país como alternativa confiable en el mercado de exportación de gas licuado, en un escenario atravesado por incertidumbre geopolítica creciente.

«Es el proyecto más grande y complejo de la historia de América Latina”, afirmó Horacio Marín al referirse al desarrollo de gas natural licuado que impulsa YPF en la costa de Río Negro. La iniciativa, conocida como Argentina GNL, apunta a posicionar al país como exportador global de energía con infraestructura de gran escala.

El ejecutivo realizó estas declaraciones durante su participación en CERAWeek by S&P Global, donde también confirmó que el proyecto se apalancará en un esquema de financiamiento internacional sin precedentes para la región.

“Esta guerra aceleró el GNL de Argentina de una forma que no se imaginan. Creo que la guerra va a impulsar fuertemente la expansión del proyecto de 12 millones de toneladas a los seis millones adicionales que proyectamos para la segunda etapa”, detalló el CEO de YPF.

Actualmente, la sociedad está integrada por YPF, la italiana Eni y XRG, ligada al grupo Aramco. Aunque el nombre del consorcio aún no fue revelado, desde la compañía aseguran que la estructura vigente es suficiente para avanzar.

Si bien el ejecutivo reconoció negociaciones con un posible nuevo participante, fue enfático respecto a la hoja de ruta: “Es esa o nada”. En ese sentido, aclaró que no existe una búsqueda activa de nuevos socios y que cualquier incorporación dependerá de procesos internos de aprobación y evaluaciones técnicas.

De acuerdo con lo planteado, el proyecto no está condicionado a la llegada de un cuarto actor, lo que permite sostener los tiempos previstos. La estrategia apunta a consolidar acuerdos con los actuales integrantes y avanzar en paralelo con contratos comerciales y adquisición de equipamiento clave.

Entre esos activos, los buques necesarios para el desarrollo representan inversiones individuales de entre USD 2.000 y 3.000 millones, reflejando la magnitud del despliegue logístico requerido.

El factor geopolítico que redefine el escenario

“El proyecto está y va. Pero la guerra en Medio Oriente podría acelerar la expansión”, sostuvo Marín, al vincular el contexto internacional con el futuro del GNL argentino. La inestabilidad en regiones productoras está modificando la dinámica del mercado energético global.

En particular, los ataques a infraestructura en Qatar generaron interrupciones relevantes en el suministro, con impacto directo en contratos de largo plazo en Europa. Según explicó el directivo, una planta de dimensiones comparables al proyecto argentino quedó fuera de operación, lo que obligó a declarar fuerza mayor por varios años.

“Esta guerra aceleró el GNL de Argentina de una forma que no se imaginan. Creo que la guerra va a impulsar fuertemente la expansión del proyecto de 12 millones de toneladas a losseis millones adicionales que proyectamos para la segunda etapa”, detalló.

Horacio Marín, YPF, Metrogas, Riesgo País
“El proyecto está y va. Pero la guerra en Medio Oriente podría acelerar la expansión”, sostuvo Marín, al vincular el contexto internacional con el futuro del GNL argentino.

Este contexto refuerza una tendencia que se repite entre los principales actores del sector: la necesidad de diversificar fuentes de abastecimiento. En ese escenario, Argentina aparece como un proveedor confiable, alejado de zonas de conflicto y con potencial logístico para abastecer distintos mercados.

Financiamiento récord y condiciones de transparencia

Uno de los pilares del proyecto es su estructura financiera. La primera etapa demandará USD 15.500 millones, en lo que Marín definió como el mayor esquema de project finance de América Latina, con JP Morgan a cargo de la ingeniería financiera.

El costo total asciende a USD 20.000 millones, de los cuales el 70% será cubierto mediante financiamiento externo, mientras que el 30% restante provendrá de aportes de los socios. Este modelo busca optimizar plazos y costos, combinando créditos comerciales con respaldo de bancos de desarrollo.

En cuanto a los procesos de contratación, el titular de YPF subrayó: “Tenemos que hacer todo transparente, homologando procesos y eliminando negociaciones secundarias. Queremos que el proceso de licitación sea instantáneo, público y con criterios técnicos y económicos claros, porque así también cambiamos la cultura interna y damos garantías a todos los proveedores y socios”.

YPF: producción, exportaciones y reconfiguración del negocio

En paralelo al desarrollo del GNL, la compañía avanza con su plan de expansión en Vaca Muerta. La estrategia contempla un aumento sostenido de la producción de petróleo, con la incorporación de nuevos equipos de perforación.

Las proyecciones indican que la producción podría alcanzar los 250.000 barriles diarios hacia fin de año, con destino prioritario a exportaciones a través del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur.

Al mismo tiempo, la petrolera estatal avanza en la salida progresiva de activos convencionales. “No es material para YPF. Nuestro objetivo es devolver esas áreas a las provincias, como ya hicimos en otras”, explicó Marín, al referirse a campos maduros como Manantiales Behr y Chachahuen.

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