La Justicia aceptó un pedido del municipio de Lanús por daños a las calles y ordenó detener temporalmente la ampliación del puerto que impulsaba Exolgan para recibir buques más grandes. El revés judicial suma presión a la conducción del Consorcio.
La Sala 1 de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, de Lomas de Zamora, resolvió otorgar una medida cautelar que frenará las obras de ampliación de la terminal de contenedores de Exolgan, el operador del Puerto Dock Sud, y suma incertidumbre sobre una mejora estratégica para la operatoria del puerto más importante de la provincia de Buenos Aires.
El tribunal se expidió en el marco del reclamo que el municipio de Lanús –lindero a Avellaneda, donde está ubicado el puerto- formalizó contra las empresas que operan en Dock Sud por el daño que el tránsito pesado generaría sobre sus calles.
La causa generó alarmas en los Consorcios de Gestión de la provincia por los reclamos de los municipios a los puertos por la infraestructura vial y la suba de costos que podrían ocasionar, especialmente en Dock Sud.
En distritos como Necochea y Bahía Blanca se repiten reclamos similares, con diferentes resoluciones.
En su fallo, la Sala subrayó que la medida tendría carácter temporal, aunque sin fijar un plazo máximo para el freno a las tareas, y destacó la relevancia de las obras encaradas por el puerto
En la disputa, el distrito del conurbano bonaerense había presentado ante la justicia distintos elementos en los que aseguraba que cerca del 40% de los camiones que llegan al puerto pasan previa o posteriormente por las calles de Lanús, dañando seriamente su infraestructura.
En ese marco, argumentaron que la ampliación prevista de la terminal de contenedores incrementaría un 33% el tránsito hacia el puerto, aumentando el impacto sobre el asfaltado del municipio.
La Sala, en un fallo reciente, determinó que las pruebas presentadas permitían en primera instancia confirmar tanto el daño como el riesgo probable de su incremento, y ordenó suspender temporalmente las obras de ampliación.
En su fallo, la Sala subrayó que la medida tendría carácter temporal, aunque sin fijar un plazo máximo para el freno a las tareas, y destacó la relevancia de las obras encaradas por el puerto. Por ese motivo, remarcó que las medidas serían sólo temporales.

También pidió –en un plazo límite de 20 días- que la terminal Exolgan, el Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud y la provincia de Buenos Aires presenten la documentación respecto de si se realizó algún estudio sobre cómo las obras de ampliación impactarían sobre el asfaltado de las calles de Lanús, y qué medidas se tomarían para mitigar dicha consecuencia.
El impacto del fallo sobre la ampliación de Dock Sud
La decisión judicial suma incertidumbre sobre la expansión prevista para la terminal de contenedores del Puerto Dock Sud, anunciada formalmente en agosto del año pasado.
La ampliación del puerto, el segundo en movimiento de contenedores a nivel nacional, incluía la instalación de nuevas y más grandes grúas, la ampliación del muelle y el ensanche del canal de acceso. La sumatoria de mejoras permitiría a Dock sud operar buques más grandes como los NeoPanamax, una actualización clave para su operatoria.
Tras el recambio de autoridades de diciembre, cuando Mónica Litza asumió al frente del Consorcio de Gestión, las mejoras –con una inversión superior a los 143 millones de dólares- recibió distintos retrasos.
Entre otros, la licitación para el dragado del canal de acceso quedó también congelada en los despachos del consorcio, que no definió avances pese a que ya se había dictaminado una oferta ganadora.
El puerto también recibió una demanda por parte de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación por una deuda sobre el dragado de canales compartidos. La denuncia llegó tras la decisión de la autoridad portuaria nacional de intervenir el Puerto de Ushuaia.
Mientras tanto, trabajadores portuarios nucleados en la Unión Personal Superior Ferroviario (UPSF) denunciaron atropellos contra la carrera administrativa, y aseguraron que la presidenta del consorcio ubicó en gerencias estratégicas a personal de su confianza, sin capacidad ni conocimiento de la operatoria portuaria, lo que habría demorado las decisiones clave para avanzar con las obras.
Desde la terminal esperaban finalizar el proceso en dos años. Pasados seis meses desde el anuncio, la licitación de dragado no registra avances, y las tareas en el muelle acaban de entrar en un paréntesis de incierta resolución.




