El año pasado cerró con un fuerte aumento de la actividad en la formación no convencional, pero también con cambios relevantes entre las compañías de servicios. El crecimiento de las etapas de fractura vino acompañado por nuevas tecnologías, movimientos estratégicos y el desembarco de actores clave en el shale neuquino.
El balance de 2025 dejó números contundentes para la actividad de fracking en Vaca Muerta. A lo largo del año, la industria completó cerca de 24.000 etapas de fractura en el segmento shale, lo que implicó un crecimiento del 34% en comparación con 2024.
Más allá del volumen total de actividad, el dato que sobresalió fue el cambio en el liderazgo entre las empresas de servicios especiales.
El dato más resonante del año fue el cambio en la cima del ranking. SLB se quedó con el primer puesto en cantidad de etapas de fractura realizadas en Vaca Muerta, desplazando a Halliburton, que durante años había liderado con comodidad este segmento.
El fracking, uno de los eslabones más críticos y costosos del desarrollo no convencional, mostró un reordenamiento que se consolidó especialmente durante la segunda mitad del año.
De acuerdo con el informe presentado por el country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, seis compañías de servicios tuvieron presencia activa en Vaca Muerta durante 2025.
Dos de ellas concentraron la mayor parte de las operaciones, mientras que el resto se repartió un volumen menor pero igualmente relevante dentro del ecosistema del shale neuquino.
SLB tomó la delantera y desplazó al histórico líder
El dato más resonante del año fue el cambio en la cima del ranking. SLB se quedó con el primer puesto en cantidad de etapas de fracking realizadas en Vaca Muerta, desplazando a Halliburton, que durante años había liderado con comodidad este segmento.
En el acumulado de 2025, SLB completó 9.312 operaciones, frente a las 9.023 realizadas por Halliburton.
Si bien la diferencia final no parece abultada, el quiebre se dio a partir de julio, cuando la empresa de mamelucos azules comenzó a ampliar su ventaja de forma sostenida.
Durante el primer semestre, Halliburton había conservado el liderazgo por una diferencia mínima, de apenas 200 etapas, que rápidamente quedó atrás en la segunda mitad del año.
El crecimiento de SLB estuvo directamente asociado a la incorporación de tecnologías avanzadas, entre ellas el sistema de fracturas en simultáneo conocido como Dual Frac.

Esta modalidad permitió ejecutar hasta 401 punciones en un solo mes con un único crew, reduciendo tiempos improductivos y elevando la eficiencia operativa en torno al 26%.
A esto se sumó la articulación con el Real Time Intelligence Center de YPF, que aportó visibilidad y coordinación en tiempo real de las operaciones, un factor clave para optimizar la logística y la toma de decisiones en campo.
En cuanto a la cartera de clientes, SLB trabajó con cuatro operadoras durante el año. YPF fue, por amplio margen, la principal demandante de sus servicios, con 6.350 etapas de fracking. Le siguieron Vista Energy, con 2.655 punciones; Capex, con 202; y Pampa Energía, con 105 operaciones.
Halliburton, Tenaris y un mercado cada vez más dinámico
A pesar de perder el primer lugar, Halliburton siguió siendo uno de los pilares del fracking en Vaca Muerta.
La compañía, que fue la primera en implementar el Dual Frac en la Cuenca Neuquina y mantiene una reputación global asociada a la eficiencia, cerró 2025 con un total de 5.557 etapas de fractura solicitadas por cinco operadoras.
YPF volvió a ser su principal cliente, pero también realizó trabajos para Pampa Energía, que demandó 1.486 operaciones, y para Pluspetrol, con 313 punciones. Además, completó 883 etapas para Shell y 784 para Chevron.

En el tercer escalón se ubicó Tenaris, que consolidó su presencia en el shale neuquino con 2.134 operaciones durante el año. La firma del Grupo Techint trabajó para tres operadoras: Tecpetrol, que concentró 1.414 fracturas; TotalEnergies, con 418; y Phoenix Global Resources, con 302 etapas.
Otro actor relevante fue Calfrac, que ejecutó 1.740 operaciones. En este caso, la actividad se explicó por trabajos para dos grandes operadoras: YPF, con 531 etapas, y Pan American Energy, que demandó 1.209 fracturas.
Un reingreso con nueva estructura en el negocio del fracking
El cierre del listado dejó un capítulo particular. Weatherford y Servicios Petroleros Integrados (SPI) aparecen como los últimos actores del ranking, aunque su desempeño estuvo atravesado por un proceso de transición.
En febrero, Pluspetrol adquirió la división de servicios de fractura de Weatherford, conocida como Newco. El acuerdo incluyó la continuidad de los compromisos comerciales asumidos previamente y permitió que Weatherford siguiera proveyendo tecnología en el país. A partir de esa operación, Pluspetrol conformó su propia empresa de servicios bajo el nombre SPI.
Según datos de la Fundación Contactos Petroleros, Weatherford prestó servicios hasta abril y SPI comenzó a operar en mayo. En ese marco, Weatherford realizó 427 etapas de fractura, todas destinadas a Pluspetrol, mientras que SPI ejecutó 1.148 operaciones, también exclusivamente para la misma operadora.





