Se trata de análisis hidrogeológicos y perforaciones exploratorias para evaluar fuentes de agua y continuidad mineral. Los resultados serán determinantes para reducir riesgos técnicos y avanzar hacia etapas de factibilidad en un yacimiento estratégico.

La empresa Blue Sky Uranium, a través de su operadora conjunta IMSA —integrada con una subsidiaria de Corporación América Group— puso en marcha un estudio hidrogeológico en el área del yacimiento de uranio-vanadio Ivana, dentro del proyecto Amarillo Grande, en la provincia de Río Negro.

El trabajo fue adjudicado a Hidroar SA y tiene como objetivo principal identificar fuentes de agua que puedan sostener futuras operaciones mineras, tanto en la etapa de extracción como en el procesamiento del mineral.

Además, se busca caracterizar el comportamiento de las aguas subterráneas, un aspecto central para definir eventuales sistemas de drenaje en la mina.

El presupuesto inicial para los estudios ronda los 400.000 dólares, aunque esa cifra no contempla trabajos adicionales que podrían incorporarse a medida que avance el relevamiento, como nuevas perforaciones o ensayos complementarios.

El programa incluye una serie de tareas técnicas específicas: estudios geofísicos, perforación de pozos exploratorios, instalación de piezómetros para monitoreo, ensayos de bombeo de distinta duración, análisis de calidad del agua y el desarrollo de un modelo hidrogeológico integral del área.

Los resultados permitirán establecer una base técnica sólida para las próximas fases de ingeniería del proyecto, reduciendo incertidumbre en uno de los factores críticos para la actividad minera: la disponibilidad y gestión del recurso hídrico.

Programa en marcha en Río Negro

El estudio comenzó a principios de marzo y se estima que tendrá una duración aproximada de cinco meses. El presupuesto inicial ronda los 400.000 dólares, aunque esa cifra no contempla trabajos adicionales que podrían incorporarse a medida que avance el relevamiento, como nuevas perforaciones o ensayos complementarios.

Desde la compañía destacaron que avanzar con este tipo de análisis en etapas tempranas permite anticipar posibles limitaciones operativas y optimizar el diseño del proyecto. En particular, comprender la dinámica del agua subterránea resulta clave para minimizar riesgos ambientales y operativos.

El presidente y CEO de Blue Sky, Nikolaos Cacos, señaló que este tipo de estudios constituye un paso necesario para encarar con mayor certidumbre las etapas de prefactibilidad y factibilidad, donde se definen las condiciones económicas y técnicas del desarrollo.

Perforaciones para validar la continuidad del sistema

En paralelo al estudio hidrogeológico, la compañía avanza con un programa de perforación diamantina en el objetivo Ivana Gateway, una zona ubicada a pocos kilómetros del depósito principal.

La campaña contempla unos 1.200 metros de perforación y es financiada por Ivana Minerales SA, la sociedad creada junto a Abarate Spain, también vinculada a Corporación América.

El objetivo es validar la continuidad geológica del sistema mineralizado yconsolidar el potencial del distrito Amarillo Grande como un polo de recursos estratégicos.

Joaquín Aberastain Oro, Secretario de Minería, Rio Negro, Oro, Plata, Uranio, Calcatreu
La demanda a nivel mundial del uranio y el vanadio va en crecimiento.

Este tipo de perforación permite obtener muestras directas del subsuelo, fundamentales para confirmar la presencia de mineralización y evaluar su calidad. Los datos resultantes son esenciales para definir el tamaño y la viabilidad económica del yacimiento.

Ivana Gateway: un satélite con potencial de expansión

El área de Ivana Gateway se ubica a unos 4,7 kilómetros al noroeste del depósito principal y fue identificada a partir de estudios geofísicos realizados durante el año pasado. En particular, un relevamiento de tipo polo-dipolo permitió detectar una anomalía de cargabilidad de aproximadamente 1,4 kilómetros de ancho.

Según la interpretación técnica, esta señal estaría asociada a la extensión del denominado frente redox, una zona clave en los depósitos sedimentarios de uranio donde se concentran las condiciones geoquímicas necesarias para la acumulación del mineral.

El programa en curso busca determinar si esa anomalía se traduce en mineralización efectiva o, al menos, en indicadores que confirmen la continuidad del sistema hacia el norte. Para ello, se prevé la perforación de una serie de pozos alineados que atraviesan el frente interpretado a lo largo de unos 4.300 metros.

Récord de dióxido de uranio

Según informó el Ministerio de Economía, la Argentina produjo 190 toneladas de dióxido de uranio durante 2025, el mayor volumen histórico registrado en el país.

Este compuesto, obtenido a partir del mineral uraninita, es utilizado como combustible en los reactores nucleares.

La producción está a cargo de Dioxitek, una empresa estatal fundada en 1996 que cumple un rol estratégico al garantizar el suministro de dióxido de uranio y de radioisótopos para usos energéticos, industriales y médicos.

Además de abastecer a las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, la firma también produce cobalto-60 para aplicaciones sanitarias e industriales.

El récord se da en un momento clave para la política nuclear argentina, en el marco del Plan Nuclear y de la creación de una Secretaría específica para el área.

El volumen alcanzado durante 2025 abre la posibilidad de cubrir la demanda total de combustible de las centrales nucleares en operación y reducir, e incluso evitar, la importación de este insumo estratégico.

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