La Cámara de Generadores y la Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA) celebraron la iniciativa, que propone extender la estabilidad fiscal del sector por 20 años. Según las entidades, el marco jurídico y la previsibilidad son condiciones clave para sostener inversiones.
La propuesta legislativa para prolongar por dos décadas la Ley 27.191, que regula el desarrollo de las energías renovables en Argentina, cosechó respaldo inmediato de la Cámara de Generadores y la Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA).
Para la entidad, el eje central de esta prórroga radica en ofrecer estabilidad fiscal y jurídica a largo plazo, una condición que consideran indispensable para proteger inversiones existentes y dar viabilidad a proyectos futuros en gran escala.
Según la CEA, extender la vigencia de la ley permitirá atraer nuevo financiamiento nacional e internacional, consolidar los avances obtenidos en la última década y favorecer una matriz energética más diversificada y competitiva.
“La industria renovable no necesita subsidios ni beneficios fiscales adicionales. Lo que requiere es previsibilidad, un marco jurídico confiable y reglas claras para seguir invirtiendo con financiamiento de largo plazo. La estabilidad es, en sí misma, la mejor política de fomento”, afirmó Héctor Ruiz Moreno, gerente general de la CEA.
El proyecto fue presentado por veinte legisladores en la Cámara de Diputados y apunta a garantizar que el acceso y la utilización de fuentes renovables no estén alcanzados por tributos específicos, cánones o regalías en ninguna jurisdicción del país.
La intención es que las reglas de juego permanezcan claras y estables en el tiempo, un aspecto que para los inversores resulta decisivo a la hora de apostar capital de largo plazo en generación.
Según la CEA, extender la vigencia de la ley permitirá atraer nuevo financiamiento nacional e internacional, consolidar los avances obtenidos en la última década y favorecer una matriz energética más diversificada y competitiva.
Además, subrayan que el crecimiento económico argentino, tarde o temprano, demandará mayor oferta eléctrica, y en ese escenario la energía renovable se posiciona como una alternativa ineludible.
Medidas para acelerar la transición
El impulso legislativo se conoció casi en simultáneo con la publicación en el Boletín Oficial de una medida del Ejecutivo destinada a acelerar la migración de viejos proyectos renovables al Mercado a Término de Energías Renovables (Mater).
Se trata de la disposición 5, que habilita a los generadores con contratos vigentes bajo el Programa de Generación de Energía Renovable (Genren) —un esquema que otorgaba contratos PPA con precios fijos garantizados por Cammesa— a comercializar su producción directamente entre privados.

En la práctica, esto les abre la puerta a integrarse al mismo mecanismo que hoy utilizan proyectos eólicos y solares más recientes para viabilizar su financiamiento.
El texto oficial establece: “Los generadores renovables que hubieran celebrado contratos de abastecimiento en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) a partir de fuentes renovables en el marco de la Resolución 108 de fecha 29 de marzo de 2011 podrán comercializar su producción de energía dentro del Mater”.
Aunque quedan pocos proyectos activos bajo la resolución 108, aún representan cerca de 300 MW de capacidad instalada.
Su integración al Mater, remarcan desde la industria, puede abrir nuevas oportunidades comerciales y darles continuidad en un mercado que se mueve con reglas distintas a las de los primeros contratos renovables.
La mirada del sector de las energías renovables
Desde la CEA remarcan que la estabilidad de la Ley 27.191 es la piedra angular de cualquier política sectorial.
La prórroga, explican, envía una señal clara a los inversores sobre la seriedad del país en materia de transición energética, al tiempo que refuerza la confianza en que los proyectos podrán desarrollarse con reglas previsibles en el largo plazo.
“La continuidad de la Ley 27.191 constituye un instrumento clave para atraer capital nacional e internacional, consolidar los avances logrados en la última década y contribuir a una matriz energética más diversificada y competitiva”, expresó Ruiz Moreno.
El dirigente insistió en que no se requieren subsidios adicionales ni nuevos beneficios fiscales, sino simplemente marcos estables que permitan fondear proyectos con horizontes de repago prolongados.
“La prórroga de la Ley 27.191 representa una oportunidad para profundizar este camino, garantizando que las energías renovables continúen siendo un motor de desarrollo económico, social y ambiental para la Argentina”, concluyó.