La empresa de servicios petroleros concretó la venta de sus activos en Chubut y Santa Cruz a un consorcio de capitales locales, en una operación que refuerza el desplazamiento de inversiones y equipos hacia la cuenca neuquina.
Vaca Muerta es la joya energética de la Argentina y desde que su producción en masa comenzó, la Cuenca Neuquina absorbe toda la atención en el sector de los hidrocarburos. Esta tendencia llevó a hitos en la actividad, tanto a nivel operativo como financiero, pero tuvo un impacto en proyectos petroleros “menos rentables”.
Donde más negativamente impactó el nuevo escenario es en el convencional, nucleado en el Golfo San Jorge. A la salida de la YPF, la compañía de mayor producción a nivel país, se le acaba de sumar la partida de una empresa de servicios muy importante.
El acuerdo contempló la cesión de 24 equipos de pulling y workover.
La semana pasada, DLS Archer decidió desprenderse de sus activos en Chubut y Santa Cruz para centrarse de lleno en el no convencional de Neuquén. La operación implicó la transferencia de la totalidad de la actividad de DLS en el sur del país a un consorcio integrado por capitales locales, con fuerte presencia regional.
El grupo comprador quedó conformado por Vientos del Sur S.A. y SGA Servicios S.A., vinculadas al empresario Pablo Pires, en alianza con Aconcagua Energía Ltd., fundada por Diego Trabucco.
A partir de este movimiento, la nueva sociedad adoptó el nombre de Nova Energy Argentina y asumió el control operativo de uno de los servicios de torre más relevantes para el mantenimiento de campos convencionales.
El acuerdo contempló la cesión de 24 equipos de pulling y workover distribuidos entre Chubut y Santa Cruz, herramientas consideradas estratégicas para sostener la producción en yacimientos con declino natural. La aprobación final se realizó en Oslo, dado que DLS es controlada por el grupo multinacional Archer, con base financiera en Noruega.
De este modo, la desinversión quedó formalmente cerrada y habilitó el traspaso integral de las operaciones en la cuenca.
El rol de la nueva operadora
La creación de Nova Energy posiciona a una estructura empresaria de perfil local al frente de actividades críticas para la continuidad productiva del Golfo San Jorge. La conducción de la nueva firma quedó a cargo de Diego Trabucco, quien asumió como presidente y CEO, aportando su experiencia previa en el desarrollo de proyectos energéticos independientes.
Desde la compañía señalaron que la estrategia buscará adaptarse a las particularidades de una cuenca madura, con foco en la eficiencia operativa. Uno de los aspectos centrales del traspaso fue el impacto sobre el empleo. DLS contaba con una dotación cercana a los 740 trabajadores, y el redimensionamiento de esa estructura se convirtió en un punto sensible del proceso.

El cambio de manos contó con el respaldo del sindicato de petroleros privados de Chubut, encabezado por Jorge “Loma” Ávila, un aval considerado clave para encauzar la transición sin sobresaltos mayores en el plano laboral.
Desde la nueva conducción empresaria se buscó transmitir una señal de continuidad y previsibilidad. Trabucco afirmó que el inicio de esta etapa estará guiado por criterios operativos de largo plazo y subrayó que “iniciamos esta etapa con el compromiso de fortalecer las operaciones y generar valor sostenible para nuestros clientes”.
Exodo en el convencional
El repliegue de DLS Archer del Golfo San Jorge no constituye un hecho aislado. En los últimos años, varias compañías globales de servicios petroleros redujeron o abandonaron su presencia en la cuenca, al comparar los costos y márgenes del negocio convencional con las oportunidades que ofrece el shale neuquino.
La caída de la producción de petróleo y gas, junto con la necesidad de técnicas cada vez más intensivas para sostener niveles de extracción, profundizó esa brecha. Durante 2025, la producción de petróleo del Golfo San Jorge registró una caída interanual del 12,6%, mientras que en el caso del gas el retroceso alcanzó el 18,2%.
Este escenario condiciona las decisiones de inversión y explica por qué las grandes corporaciones priorizan proyectos de mayor escala y previsibilidad, aun cuando ello implique abandonar áreas históricas de la industria.
Para DLS Archer, la desinversión en el sur del país se vincula directamente con su estrategia de expansión en la Cuenca Neuquina. La empresa concentrará sus recursos en servicios de perforación y workover asociados al desarrollo no convencional, donde recientemente obtuvo un contrato de relevancia con YPF.
Además, prevé participar en proyectos especiales de perforación en áreas como Palermo Aike y en iniciativas exploratorias de perforación profunda.





