Tras obtener respaldo financiero y asesoramiento técnico del BID, el Gobierno apunta a definir el proceso en este 2026. El nuevo equipo tendrá a su cargo la elaboración y supervisión de los pliegos para licitar las líneas metropolitanas con un nuevo modelo de concesión, que incluye inversión privada en infraestructura y mantenimiento.

El Gobierno decidió conformar una unidad específica con la misión de conducir el proceso de privatización de Trenes Argentinos Operaciones. Este espacio tendrá a su cargo la coordinación integral de los aspectos técnicos, legales y operativos necesarios para transferir la gestión de las líneas metropolitanas de pasajeros al sector privado.

El objetivo principal es «evitar la fragmentación administrativa» y dotar de mayor velocidad a una iniciativa que apunta a redefinir el funcionamiento del transporte ferroviario urbano. La meta oficial es que 2026 se convierta en el año en que se materialicen las concesiones, bajo un esquema que obligue a los operadores a asumir compromisos de inversión.

La unidad tendrá un rol central en la elaboración y evaluación de los pliegos licitatorios de las líneas actualmente operadas por Trenes Argentinos.

En este contexto, la unidad tendrá un rol central en la elaboración y evaluación de los pliegos licitatorios de las líneas actualmente operadas por Trenes Argentinos Operaciones. La intención es garantizar consistencia técnica y reducir los tiempos de implementación en un proceso históricamente condicionado por demoras burocráticas.

Concesiones con inversión y cambio de paradigma

El modelo impulsado por el Ejecutivo se basa en concesiones de servicio que incluyen obligaciones concretas de inversión en infraestructura y material rodante. De esta manera, las empresas adjudicatarias no solo deberán encargarse de la operación, sino también del mantenimiento y la mejora de los activos ferroviarios.

Desde la Secretaría de Transporte, conducida por Luis Pierrini, sostienen que este esquema es clave para revertir el déficit estructural del sistema. La participación privada aparece como una herramienta para modernizar la red sin depender de manera permanente de los recursos públicos.

Uno de los problemas más urgentes es el deterioro del material rodante. En el último año, la falta de mantenimiento preventivo redujo la cantidad de trenes disponibles, afectando la frecuencia y la calidad del servicio. Frente a este escenario, la operadora estatal priorizó la compra de repuestos críticos para recuperar unidades fuera de circulación y sostener la operación en el corto plazo.

En paralelo, la Administración de Infraestructura Ferroviaria mantendrá la titularidad de las vías, aunque el nuevo esquema prevé que los concesionarios asuman mayores responsabilidades en el mantenimiento integral, lo que implica un cambio relevante en la gestión de la red.

Apoyo del BID y diseño del nuevo esquema

Para fortalecer el proceso, el Gobierno solicitó hace dos meses el acompañamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, que aportará financiamiento y asistencia técnica. La participación del organismo busca dotar de mayor solidez institucional a la iniciativa y brindar previsibilidad a potenciales inversores.

En este marco, se destinaron 300 mil dólares para la contratación de consultorías especializadas orientadas a diseñar un nuevo modelo ferroviario para el Área Metropolitana de Buenos Aires. El programa se enfoca en mejorar la eficiencia regulatoria, operativa e institucional del sistema.

La consultoría se estructura en tres ejes principales. El primero apunta a definir un esquema de gobernanza más transparente y moderno.

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para el Gobierno, la participación privada aparece como una herramienta para modernizar la red sin depender de manera permanente de los recursos públicos.

El segundo se centra en el diseño de concesiones con unidades de negocio diferenciadas —infraestructura, operación, servicios y estaciones— que permitan distribuir riesgos de manera más eficiente e incorporar incentivos vinculados a la calidad del servicio.

El tercer componente establece una hoja de ruta con hitos claros y cronogramas definidos, con el objetivo de generar certidumbre durante todo el proceso.

Una red clave para la movilidad urbana

El sistema ferroviario del Área Metropolitana de Buenos Aires representa uno de los entramados de transporte más extensos y complejos de la región. La red supera los 800 kilómetros de vías y conecta la Ciudad de Buenos Aires con el conurbano, integrando múltiples corredores estratégicos.

Entre las líneas incluidas en el proceso se encuentran la Línea Roca, Línea Mitre, Línea Sarmiento, Línea San Martín, Línea Belgrano Sur, además de los ramales Belgrano Norte y Urquiza.

En términos de demanda, el sistema moviliza diariamente a más de 1,5 millones de pasajeros, lo que lo convierte en un componente esencial de la movilidad urbana.

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