El Ente Regulador de Servicios Públicos (Ersep) de la provincia de Córdoba autorizó a la Empresa Provincial de Energía (Epec) a implementar la tarifa por banda horaria para los usuarios residenciales y generales con medición inteligente. Esta medida es una práctica hace años vigente en otros países y busca gestionar el uso racional de la energía y disminuir el consumo durante los horarios de mayor demanda.

En la práctica, esta medida significará poder avanzar con el cobro diferenciado del servicio eléctrico según los segmentos horarios del día, de manera de promover un corrimiento hacia las horas de menor demanda con el atractivo de un menor costo, aplicable para los usuarios residenciales y pequeños comerciales e industriales que tengan medidores inteligentes.

Esta segmentación tarifaria funcionará en base a tres franjas horarias que regirán de 18 a 23 en será el «Horario Pico»; de 23 a 05 el «Horario Valle» y de 05 a 18 el «Horario Resto del Día». De acuerdo a la estimación de la distribuidora eléctrica, el nuevo esquema alcanzará a cerca de 270.000 usuarios, que representan algo más del 25% del total de su clientela.

Ese universo de usuarios ya tiene instalados medidores inteligentes que permiten relevar y registrar al detalle los consumos, a partir de un proceso de recambio iniciado en 2021.

Ahora, para profundizar el alcance del sistema, la empresa prevé invertir u$s50 millones en los próximos cinco años con el fin de tener a todos sus clientes con telemedición para que puedan administrar sus consumos en función de los precios horarios del suministro eléctrico.

Este esquema tarifario admite la contratación de potencias diferentes, sobre todo en los segmentos horarios 1 y 3. Por consiguiente, permite reducir la compra de energía cuando el precio es más elevado.

En cuanto al usuario, paga más o menos importe del servicio eléctrico según consuma en momentos de mayor o menor exigencia general del sistema. Además, se lo incentiva a usar los aparatos con alto consumo de kVh –el lavarropas por ejemplo– en la banda horaria con menor demanda y por lo tanto más económica, la madrugada por ejemplo.

Uso racional de la energía, ahorro energético
La facturación por franjas horarias aporta a la eficiencia del sistema energético

El esquema tarifario por franjas horarias equipara el mercado eléctrico a los mercados competitivos de bienes de consumo.

La tarifa se convierte entonces en una variable económica que condiciona el consumo, y eventualmente educa al usuario sobre la utilización eficiente de un recurso limitado y con cierta capacidad contaminante pues contribuye a la emisión de dióxido de carbono.

Cabe destacar que este esquema tarifario sólo aplica a redes eléctricas digitales que operan con medidores inteligentes. Éstos recolectan datos del consumo de los usuarios en forma remota y en tiempo real, y reconocen los ciclos de alta / baja demanda energética. A partir de una y otra función, discriminan el consumo según franja horaria para su posterior facturación del servicio eléctrico.

A través de la Resolución ENRE 100/2024, la Intervención del Ente Nacional Regulador de la Electricidad dispuso meses atrás la constitución de un Comité de Estudio de Redes Inteligentes para analizar la introducción de medidores acordes en las áreas de concesión de Edenor y Edesur, en el área metropolitana Buenos Aires.

Además aprobó los lineamientos para la implementación de proyectos piloto de viabilidad y factibilidad.

El costo en infraestructura de los picos del servicio eléctrico

Los picos de consumo desafían la estabilidad de la red eléctrica. La infraestructura capaz de soportarlos sin sobresaltos es costosa, y la inversión requerida resulta especialmente onerosa ante la constatación de que, salvo casos excepcionales, dicho soporte despliega su potencial durante períodos diarios cortos.

En otras palabras, se trata de una obra subutilizada la mayor parte del tiempo.

Energías renovables, Transición energética, Matriz energética
Las redes inteligentes permiten una mejor integración de las energías renovables

Para ilustrar este fenómeno, algunos especialistas invitan a imaginar la construcción de una autopista muy ancha, a prueba de embotellamientos: también cara, esta obra sería provechosa sólo dos veces por día durante la semana laboral y en contextos excepcionales, por ejemplo, durante el recambio de la quincena vacacional en verano. El resto del tiempo, no habría circulación en gran parte de los carriles.

A diferencia del sistema de transporte automotor, el servicio eléctrico no tolera ni los “embotellamientos” ni “circulación lenta” en las horas pico. De hecho, esta red debe generar, transportar y distribuir toda la electricidad demandada.

Incluso debe garantizar un margen extra por si la demanda supera los niveles históricos, o aquéllos previstos en contextos extraordinarios o a partir de algoritmos.

El objetivo clave es entonces reducir la intensidad de los picos posibles. En ese afán, algunos países implementan un esquema tarifario donde el precio del kW/h varía según el momento de la jornada.

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