La apertura comercial y el crecimiento de las operaciones en distintas provincias generó un incipiente desarrollo federal de la carga aérea. Desde Aeropuertos Argentina adelantan que la tendencia crecerá por obras en Ezeiza, que concentra el 95% de la carga del país.
Para el complejo ecosistema de la aeronavegación y el comercio exterior, la capacidad de anticipación no es simplemente una virtud, sino una condición de supervivencia. En ese marco, la carga aérea en el país consolidó un fuerte crecimiento en el 2025, y busca adaptarse a las nuevas demandas.
Walter Soiza Piñeyro, Gerente de Cargas de Aeropuertos Argentina, delineó el mapa de ruta que la principal operadora de terminales aéreas del país ha trazado para los próximos años.
“Argentina atraviesa una transformación estructural en sus flujos de carga, impulsada por un cambio irreversible en los hábitos de consumo y la necesidad imperiosa de modernizar una infraestructura que hoy se encuentra ante su mayor desafío operativo”, explica a Dinamicarg Soiza Piñeyro.
Desde la empresa explican el desfasaje en incorporación tecnológica entre Europa y nuestra región, y cómo utilizan esa brecha a su favor. “Argentina suele operar con un decalaje o retraso de entre dos y tres años respecto a las tendencias que emergen en los mercados de Europa, Estados Unidos y Asia», señala.
Esta brecha temporal, lejos de ser una debilidad, es aprovechada por la compañía para «observar los desafíos que ya han enfrentado otros hubs globales y diseñar soluciones preventivas antes de que las problemáticas se manifiesten plenamente en el mercado local”, detalla.
La carga aérea ya no se define únicamente por el volumen de grandes contenedores industriales (B2B), sino por la atomización de los envíos impulsada por el usuario final.
En su lectura, los distintos foros internacionales marcan con claridad que «la carga aérea ya no se define únicamente por el volumen de grandes contenedores industriales (B2B), sino por la atomización de los envíos impulsada por el usuario final».
Entender este fenómeno «es vital para que la infraestructura aeroportuaria no se convierta en un cuello de botella para el desarrollo económico del país”, detalla el directivo.
El impulso del e-commerce para la carga aérea y la necesidad de adaptarse
El dato más impactante compartido por Soiza Piñeyro es la magnitud del crecimiento del comercio electrónico transfronterizo. Durante el año 2025, los volúmenes de carga procesados bajo la modalidad de courier registraron un incremento exponencial del 240%.

«Este salto no tiene parangón en la historia reciente de la aviación comercial argentina y obligó a una reconfiguración total de los procesos operativos en la terminal de cargas de Ezeiza”, analiza Soiza Piñeyro.
Y anticipa que, “para el 2026, si bien la curva de crecimiento ha entrado en una fase de estabilización lógica tras el estallido previo, los niveles de actividad se mantienen en una meseta históricamente alta«.
Esta realidad demuestra que el auge del e-commerce no fue un evento coyuntural, sino un cambio de paradigma en el comercio exterior argentino, donde la inmediatez y el volumen de paquetes individuales exigen una agilidad que los sistemas de carga tradicionales no estaban preparados para ofrecer.
Ante esta presión operativa, Aeropuertos Argentina ha respondido con una inversión estratégica: la construcción de la Terminal Única de Courier (TUC). Este proyecto, que se encuentra en una etapa avanzada de ejecución, contempla una superficie total de 12.000 metros cuadrados dedicados exclusivamente al procesamiento de envíos de entrega rápida.
La inversión, estimada entre los 8 y 10 millones de dólares, representa una de las apuestas más fuertes de la compañía para consolidar a Ezeiza como un nodo logístico competitivo en el Cono Sur.
“La TUC no es solo un depósito de grandes dimensiones; es un centro inteligente diseñado para integrar los procesos aduaneros con la logística de las empresas de transporte, reduciendo drásticamente los tiempos de nacionalización de mercaderías».

La empresa apuesta a inaugurar este complejo antes de fin de año, proporcionando así el espacio físico y tecnológico necesario para absorber el flujo actual y futuro de paquetes individuales.
Obras en la pista de Ezeiza, un desafío logístico para la carga aérea Argentina
Uno de los momentos de mayor profundidad analítica en la exposición de Soiza Piñeyro fue el abordaje de la problemática de mantenimiento en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
La necesidad de realizar reparaciones estructurales en la pista principal representa un reto de proporciones mayúsculas para la logística de carga aérea, ya que la pista verá reducida su operabilidad a tan solo 1850 metros, en lugar de los 3300 actuales.
Ezeiza concentra hoy el 95% de la carga aérea del país. Sin embargo, las obras previstas limitarán la capacidad de operación para aeronaves de gran porte (wide-body), que son las principales responsables del transporte de carga de importación y exportación a larga distancia.
Esta situación obliga a Aeropuertos Argentina a desplegar una logística de contingencia que pone a prueba la flexibilidad del sistema.
La estrategia de mitigación incluye el desvío de operaciones hacia terminales alternativas como Córdoba, Mendoza y Aeroparque. Este escenario de «dispersión controlada» busca asegurar que el flujo de bienes críticos —como medicinas, repuestos industriales y tecnología— no se interrumpa, a pesar de las limitaciones físicas temporales en la terminal principal.
Federalización y Crecimiento Regional de la carga aérea
A pesar de la hegemonía de Ezeiza, el año 2025 marcó un hito en la federalización de la carga aérea. “Terminales como la de Córdoba han mostrado un dinamismo excepcional, apalancado por la apertura de nuevas rutas internacionales de compañías como Air Europa y Copa Airlines».

El crecimiento de estas terminales regionales no es solo un alivio para la saturación de Buenos Aires, sino «una oportunidad de oro para las economías regionales que ahora cuentan con salidas más directas hacia mercados globales”, detalla Soiza Piñeyro.
Y relata que “Aeropuertos Argentina, está trabajando activamente para que la infraestructura en el interior del país acompañe este crecimiento, mejorando las capacidades de frío para exportaciones perecederas y optimizando los depósitos fiscales fuera del área metropolitana”.
Soiza Piñeyro remarca que “el aeropuerto es el corazón de una red de valor que conecta a Argentina con el mundo».
En ese marco resalta la combinación de «una inversión multimillonaria en la Terminal Única de Courier, la adaptación a los picos de demanda del e-commerce y la gestión profesional de crisis operativas ante las obras de infraestructura”.
“El horizonte para finales de 2026 es prometedor: una Argentina con una terminal de cargas más moderna, procesos más ágiles y una red aeroportuaria capaz de responder con resiliencia ante cualquier desafío técnico o comercial”, puntualiza.





