Acaban de terminar con éxito el estudio de viabilidad y se ponen en marcha para tenerlo listo en 2032. Asoma como el más veloz de Sudamérica: conectará Río de Janeiro, São Paulo y Campinas en una hora y 45 minutos, alcanzando los 350 km/h.
Brasil confirmó que el inicio de operaciones comerciales de su tren bala está previsto para 2032. El servicio unirá Campinas, São Paulo y Río de Janeiro mediante un corredor ferroviario de nueva generación que superará los 300 kilómetros por hora, posicionándose como el sistema más rápido de América Latina una vez que entre en funcionamiento.
La definición del cronograma de desarrollo del Tren de Alta Velocidad (TAV) se produjo tras la finalización del Estudio de Viabilidad Técnica, Económica y Ambiental, considerado el documento rector para la estructuración del proyecto. Ese informe estableció las bases de ingeniería, demanda estimada y esquema financiero que permitirá avanzar con la construcción del corredor.
El tren bala: una inversión casi incalculable
La inversión calculada se ubica en una franja amplia, entre 10.000 y 20.000 millones de dólares, y será canalizada bajo un modelo de asociaciones público-privadas. El trazado abarcará 510 kilómetros y buscará ofrecer una alternativa a las autopistas con elevados niveles de congestión y los vuelos domésticos con alta ocupación.
El esquema operativo estará basado en tracción eléctrica y trenes de alta capacidad. Tendrá dos paradas intermedias.
Además de las cabeceras en São Paulo y Río de Janeiro, el esquema contempla paradas intermedias en Volta Redonda y São José dos Campos, configurando un corredor con impacto directo sobre centros industriales y tecnológicos estratégicos.
Desde el punto de vista técnico, las formaciones estarán diseñadas para alcanzar velocidades máximas de hasta 350 km/h. Esa prestación permitirá cubrir el trayecto entre Río de Janeiro y São Paulo en aproximadamente una hora y 45 minutos, según las estimaciones difundidas en reportes regionales vinculados al proyecto.
Con ese desempeño, el TAV brasileño se ubicará en parámetros comparables a los sistemas ferroviarios de alta velocidad que operan en Europa y Asia. La infraestructura proyectada incluye la construcción de túneles y viaductos adaptados a exigencias de circulación a gran velocidad, así como estaciones intermodales integradas a los sistemas urbanos de transporte de cada ciudad.

El esquema operativo estará basado en tracción eléctrica y trenes de alta capacidad. Bajo ese formato, el emprendimiento pretende disminuir la dependencia del automóvil particular y de los vuelos de corta distancia en una de las regiones más densamente pobladas de América del Sur. El componente energético, al no depender de combustibles fósiles para la propulsión directa, forma parte de los argumentos ambientales que acompañan la iniciativa.
El tren más rápido hoy lo tiene Chile: 160 km/h
Si bien la formación brasileña se perfila para romper récords ferroviarios en América Latina, los trenes que actualmente se imponen como los más rápidos del cono sur circulan por Chile.
La Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE) incorporó en enero de 2024 seis cochemotores nuevos para el corredor Santiago–Curicó, que comenzaron a operar el 19 de enero de ese año.
Las formaciones fueron diseñadas por la firma china CRRC Tangshan específicamente para ese trazado. Las unidades son bimodales, con capacidad de operar bajo alimentación eléctrica de 3.000 V o mediante diésel, lo que les otorga una autonomía de hasta 1.000 kilómetros ante eventuales cortes de energía.
Cada tren está compuesto por cuatro coches y puede transportar 238 pasajeros sentados, alcanzando una velocidad máxima de servicio de 160 km/h. El nuevo esquema permite cubrir el trayecto entre la capital chilena y Curicó en aproximadamente dos horas, unos 20 minutos menos que el servicio anterior.
La incorporación forma parte de un programa de modernización más amplio que incluye la automatización de 74 pasos a nivel, el cerramiento de la vía, la renovación de 12 estaciones y la construcción de 150 desvíos. El servicio expreso contempla una parada intermedia en Rancagua y convivirá inicialmente con trenes UTS444 adquiridos de segunda mano a España.






