Tras semanas de alertas por el estado de la red, Trenes Argentinos puso en marcha contrataciones clave para intervenir puentes, la trinchera central y el sistema eléctrico, con el objetivo de reducir riesgos operativos y recuperar confiabilidad.
La contratación de obras de emergencia en la línea Sarmiento, lanzada días atrás por Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA), comenzó a registrar avances concretos.
En las últimas jornadas se realizó la apertura de sobres correspondiente al proceso licitatorio, instancia en la que se confirmó la presentación de tres empresas interesadas en ejecutar los trabajos.
El objetivo de los trabajos es recuperar condiciones de seguridad y prolongar la vida útil de infraestructuras que muestran signos evidentes de desgaste.
De acuerdo con el acta oficial, las firmas oferentes son Copimex, Ingeniería Prida Hilbing y Norvial. Con esta etapa cumplida, ahora se abre el período de evaluación técnica y económica de las propuestas, tras lo cual la empresa estatal podría avanzar con la adjudicación en las próximas semanas, siempre que no surjan observaciones de peso.
La contratación apunta a resolver situaciones consideradas críticas dentro de la infraestructura de la línea, con intervenciones focalizadas en puentes metálicos y en la trinchera que une Once con Caballito, uno de los sectores más sensibles del trazado urbano.
Puentes y trinchera bajo intervención prioritaria
Las obras previstas incluyen trabajos en tres puentes metálicos estratégicos para la operación del servicio.
Uno de ellos es el paso bajo nivel Yatay, ubicado entre Once y Caballito, mientras que los otros dos se encuentran en el tramo oeste de la línea: el puente sobre el Arroyo Las Torres y el cruce del Río Reconquista, ambos entre Merlo y Paso del Rey.
En estos puntos se ejecutarán tareas integrales que van desde el recambio de balasto, rieles y durmientes, hasta la nivelación de vía y el refuerzo de las estructuras metálicas existentes.
Además, se prevén intervenciones sobre el sistema de tercer riel y las instalaciones de potencia, trabajos en desagües, tratamientos anticorrosivos, resolución de interferencias y adecuaciones en mampostería y revoques.
El objetivo es recuperar condiciones de seguridad y prolongar la vida útil de infraestructuras que muestran signos evidentes de desgaste.
En paralelo, la contratación contempla obras en la trinchera Once–Caballito, particularmente en un tramo cercano a la intersección con la calle Río de Janeiro.

Según los pliegos técnicos, el muro de contención de ese sector presenta riesgo de colapso, una situación que ya había dado señales de alarma meses atrás, cuando se registraron desprendimientos de material.
Para Trenes Argentinos, esta intervención dejó de ser una obra de mantenimiento diferido para convertirse en una prioridad operativa, dada la exposición permanente de la traza y el impacto potencial sobre la continuidad del servicio.
El impacto del descarrilamiento
La aceleración de estas obras no puede leerse al margen del contexto reciente. El descarrilamiento de una formación del Sarmiento a la altura de Liniers, que dejó al menos 20 personas heridas y obligó a interrumpir parcialmente el servicio, volvió a poner en el centro del debate el estado del sistema ferroviario argentino.
En ese marco, además de la licitación para obras de emergencia, Trenes Argentinos avanzó con la adjudicación de tres contratos que acumulaban demoras significativas.
El primero corresponde a la renovación del señalamiento entre Flores y Villa Luro, una obra lanzada en mayo del año pasado que no había mostrado avances desde agosto. Finalmente, fue adjudicada a la UTE Martínez y De la Fuente – Inmac, uno de los dos consorcios que se habían presentado.
La segunda adjudicación se vincula directamente con uno de los puntos más críticos del Sarmiento: la infraestructura eléctrica.
Se trata del montaje de interconectores de 815 Vcc, encargados de alimentar la tracción de los trenes eléctricos que circulan entre Once y Moreno.
Según precisó ADIF, el proyecto también incluye la duplicación de interconectores en sectores donde actualmente existe un único vínculo, una mejora clave para reducir fallas y aumentar la confiabilidad del sistema. En este caso, los trabajos fueron asignados a la empresa Induvia.
La tercera licitación adjudicada es complementaria de la anterior y apunta a la provisión de cables necesarios para la renovación del sistema de tercer riel. Esta contratación, lanzada en enero, fue asignada a la firma Marlew y permitirá contar con los insumos indispensables para ejecutar las obras eléctricas previstas.



