La llegada de un carguero de la propia marca representa un nuevo capítulo en la expansión de los vehículos eléctricos, en un contexto de incentivos oficiales, fuerte crecimiento del mercado y una ofensiva logística sin precedentes.
El arranque de 2026 encuentra al mercado automotor argentino atravesado por una tendencia que ya se consolida a escala global: la expansión acelerada de las marcas chinas y, en particular, de los vehículos electrificados.
En ese escenario, BYD se prepara para dar un paso inédito en el país con la llegada de uno de los barcos de su propia flota, una señal clara de la magnitud de su apuesta regional y del cambio de escala que empieza a mostrar el negocio.
El Changzhou es el segundo integrante de una flota de ocho buques cargueros tipo ro-ro (roll-on/roll-off) desarrollada por BYD para el transporte exclusivo de sus vehículos.
La semana próxima está previsto que el BYD Changzhou, con capacidad para dejar 7.000 autos de una sola vez, atraque en Argentina para descargar un embarque de vehículos destinados al mercado local.
Si bien aún no se informó la cantidad de unidades que transporta, buena parte de esos autos ingresará bajo el régimen que exime del arancel del 35% a los modelos electrificados importados con un valor FOB determinado, uno de los principales estímulos vigentes para el sector.
Fuentes del sector estiman que la embarcación llega a Argentina con un embarque superior a los 5.000 vehículos híbridos y eléctricos.
El Changzhou es el segundo integrante de una flota de ocho buques cargueros tipo ro-ro (roll-on/roll-off) desarrollada por BYD para el transporte exclusivo de sus vehículos. Este sistema permite subir y bajar los autos rodando, reduciendo tiempos y costos operativos.
La decisión de controlar la logística marítima responde a una estrategia más amplia. En un mercado global marcado por cuellos de botella y alta competencia por espacios en los barcos, contar con naves propias le permite a la automotriz china asegurar previsibilidad, acelerar entregas y acompañar el crecimiento de la demanda en mercados emergentes como el argentino.
BYD y su desembarco directo en el país
La marca comenzó a vender autos de pasajeros en la Argentina el año pasado mediante una filial directa, sin intermediarios ni representantes locales.

Esta estructura le permite definir precios, volúmenes y estrategias comerciales alineadas con su casa matriz, algo poco habitual en el mercado automotor argentino.
El arribo del Changzhou refuerza esa presencia directa y se inscribe en una avanzada más amplia de las marcas chinas, que buscan ganar participación en un contexto de transición tecnológica y cambios regulatorios favorables.
La combinación de incentivos fiscales, mayor aceptación del público y una oferta cada vez más diversificada acelera ese proceso.
El antecedente brasileño y la apuesta industrial
El despliegue logístico de BYD ya tuvo un antecedente fuerte en la región. En mayo del año pasado, uno de sus buques, el Explorer 1, arribó al puerto de Suape, en el nordeste de Brasil, con el mayor desembarco de vehículos registrado allí en una sola operación.
En total, bajaron 5.459 unidades destinadas a abastecer un mercado que venía mostrando una demanda creciente por modelos eléctricos e híbridos.
Ese barco, de casi 200 metros de eslora y capacidad para unos 7.000 vehículos, cuenta con un sistema de propulsión dual que combina gas natural licuado y combustible convencional. Según la empresa, en los próximos años se sumarán más naves con este tipo de tecnología, en línea con su discurso ambiental.

En Brasil, la estrategia no se limitó a la importación. BYD también puso en marcha una planta en Camaçari, en el estado de Bahía, sobre una ex fábrica de Ford. Allí se ensamblan modelos como Dolphin Mini, King y Song Pro, con una producción que ya se acerca a las 20.000 unidades desde su inicio en octubre pasado.
Un mercado local en plena expansión
A nivel global, BYD se consolidó como líder absoluto del mercado automotor chino y superó incluso a los vehículos de combustión tradicional. En 2025, sus ventas mundiales de autos de pasajeros habrían alcanzado los 4,6 millones de unidades, de las cuales más de dos millones correspondieron a eléctricos puros.
En la Argentina, el contexto también es favorable. El Gobierno definió un cupo de 50.000 unidades que podrán importarse en 2026 sin pagar arancel, aunque la demanda presentada por los importadores superó ampliamente esa cifra. Las terminales con producción local, en cambio, recibieron un cupo menor que en repartos anteriores.
Los números del mercado acompañan. Entre enero y junio se patentaron 12.335 autos eléctricos, un salto interanual del 55,9% y un nuevo récord desde la llegada de esta tecnología, según datos de la ACARA.
El crecimiento se extiende a todas las variantes: los híbridos suaves lideraron con un alza superior al 200%, mientras que los eléctricos puros y los híbridos convencionales también mostraron avances significativos.





