Desde su aprobación, el autodespacho de combustibles avanza en la etapa de pruebas y se espera que gane terreno terreno en el año que comienza.

Este año marcó el ingreso del autodespacho de combustibles a la Argentina. El gobierno de Javier Milei, bajo su esquema de flexibilización apertura y desregulación económica, habilitó la posibilidad de que los clientes realicen la carga por su cuenta.

Desde el sector estacionero se receptó la medida con cautela, pero los resultados preliminares marcaron una reducción de costos y una mayor agilidad en las terminales que testearon el modelo. Ahora, con el 2026 comenzando, el autodespacho aparece como una alternativa de inversión rentable y que, se prevé, va a ganar aún más terreno.

La tendencia de los operadores es instalar uno o dos surtidores con autodespacho en sus estaciones de servicio; no reemplazar todos los equipos.

La tendencia surge a partir de la búsqueda de mayor eficiencia operativa y de una atención más ágil al cliente, sin que ello implique, por ahora, un reemplazo total del modelo tradicional de despacho.

Su implementación se está dando de forma gradual, mediante pruebas piloto que permiten analizar el desempeño de los equipos en condiciones reales. Operadores tanto privados como de bandera han comenzado a incorporar surtidores autónomos, evaluando su impacto sobre los tiempos de atención y la organización del personal de playa.

Desde LOSI & CIA, empresa que comercializa este tipo de surtidores, destacaron en diálogo con el medio Surtidores, que estas experiencias iniciales constituyen “instancias de análisis técnico y operativo”, con el objetivo de medir cómo conviven los equipos de autodespacho con los surtidores convencionales y cuál es la aceptación por parte de los usuarios.

Las pruebas del autodespacho de combustibles

La evaluación se centra en determinar los beneficios sin comprometer la operación cotidiana de cada estación.

Jorge Calmels, responsable del área de ventas de LOSI & CIA, explicó que la adopción del autodespacho suele ser selectiva: “La tendencia de los operadores es instalar uno o dos en sus estaciones de servicio, no reemplazar todos los equipos, sino usarlos para agilizar la playa en determinados momentos”.

Cada terminal de carga presenta características particulares, desde el volumen de ventas hasta el perfil de los clientes y la distribución del personal. Por esta razón, los operadores consideran el autodespacho como una herramienta complementaria que se integra al modelo existente, en lugar de ser un cambio estructural inmediato.

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Entre los beneficios del autodespacho de combustibles, se destaca la mayor agilidad en el trámite de llenar el tanque, además de algunos beneficios en el precio final.

La incorporación de estos equipos no requiere modificaciones importantes en la infraestructura, lo que facilita la adopción progresiva de la modalidad. Los surtidores mantienen las funciones básicas de un dispensador convencional, pero suman tecnologías de autogestión, incluyendo pantallas táctiles interactivas y medios de pago integrados

En términos técnicos, los nuevos surtidores poseen múltiples mangueras —generalmente ocho, con cuatro productos por lado—, lo que habilita el despacho simultáneo desde ambas caras sin interferencias. Esta característica busca descomprimir la playa en horarios de alta demanda y optimizar los recursos disponibles, mejorando la experiencia del usuario.

Los obstáculos a superar

A pesar de la integración paulatina de los surtidores autónomos, la trazabilidad de las operaciones y la emisión del comprobante fiscal siguen siendo los principales desafíos para habilitar el autodespacho total.

Hasta que estas cuestiones se resuelvan, los surtidores funcionan de manera convencional, con apoyo del personal de playa, garantizando que la normativa fiscal y operativa se cumpla en todo momento.

En relación con la integración tecnológica, Calmels indicó que la principal limitación actual está vinculada a los sistemas de facturación: “Calculamos que en unos 45 días esto debería quedar resuelto, trabajando junto a los proveedores de cada estación”. Este avance marcará un hito para que el autodespacho pueda consolidarse de manera plena y segura en las estaciones de servicio argentinas.

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