Desde este lunes se aplican nuevos valores en las líneas que conectan la CABA y el GBA. Con el incremento en dos tramos buscan acompañar el incremento de los costos operativos del sistema y reducir la todavía amplia brecha con los valores en otras jurisdicciones.
Desde este lunes rige unnuevo incremento en las tarifas de los colectivos que operan bajo jurisdicción nacional en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El boleto mínimo que hjabía aumentado en febrero tras más de un año sin retoques, ahora pasó de $650 a $700, lo que representa una suba del 7,6%.
La actualización alcanza a 104 líneas de transporte urbano y suburbano que conectan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y distintos municipios del conurbano bonaerense.
Se trata de los servicios cuyos recorridosatraviesan límites administrativos clave como la avenida General Paz o el Riachuelo, a diferencia de las líneas que circulan exclusivamente dentro de territorio porteño o dentro de la provincia.
La Secretaría de Transporte justificó el nuevo incremento en la evolución de los costos que enfrenta el sistema. Según la resolución 11/2026, durante los últimos meses se registraron aumentos significativos en distintos insumos esenciales para la operación de los servicios.
El AMBA concentra el mayor volumen de pasajeros del sistema de transporte urbano del país, con millones de viajes diarios que dependen de la red de colectivos para conectar áreas residenciales con centros de empleo, estudio y servicios.
Con el nuevo cuadro tarifario, el valor mínimo del pasaje para recorridos de hasta tres kilómetros queda establecido en $700 para quienes utilizan una tarjeta SUBE registrada. En el caso de los usuarios que pagan con una SUBE sin nominalizar, el precio asciende a $1.113 debido a la aplicación de un recargo.
Cómo quedan las tarifas según la distancia recorrida
El aumento se aplica de manera escalonada de acuerdo con la extensión del viaje. Para trayectos de entre tres y seis kilómetros, el valor del pasaje se ubica ahora en $779,78. Si el recorrido se encuentra entre seis y doce kilómetros, la tarifa pasa a $838,86.
En distancias mayores, los valores continúan incrementándose. Los viajes de entre 12 y 27 kilómetros tienen un costo de $899,99, mientras que para trayectos superiores a los 27 kilómetros el precio alcanza los $959,71.
En todos los casos, quienes utilicen una tarjeta SUBE sin registrar deben pagar un valor significativamente más alto. Por ejemplo, el boleto mínimo para ese grupo supera los $1.100, mientras que en los recorridos más largos puede superar los $1.500.
El objetivo de esta diferencia tarifaria es incentivar la registración de las tarjetas, un requisito necesario para acceder a beneficios sociales y a distintos esquemas de subsidios.
Brecha tarifaria entre jurisdicciones
La actualización también contribuye a reducir la diferencia de precios que existe entre las líneas nacionales y las que operan exclusivamente dentro de otras jurisdicciones del área metropolitana.
En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo para los colectivos administrados por el gobierno porteño se ubica actualmente en $681,85. En cambio, en los servicios que dependen de la provincia de Buenos Aires el pasaje más económico alcanza los $832,57.
En el caso bonaerense, la política tarifaria responde a un mecanismo de actualización automática que se implementó en marzo de 2025. El esquema, definido por el área de Transporte del gobierno provincial, establece incrementos mensuales vinculados a la inflación registrada más dos puntos porcentuales adicionales.

Este sistema busca evitar retrasos tarifarios prolongados y acompañar de manera más directa la evolución de los costos del transporte público.
Costos operativos y reducción de subsidios
La Secretaría de Transporte justificó el nuevo incremento en la evolución de los costos que enfrenta el sistema. Según la resolución 11/2026, durante los últimos meses se registraron aumentos significativos en distintos insumos esenciales para la operación de los servicios.
Entre los factores mencionados aparecen el precio del gasoil, el costo de los seguros de responsabilidad civil que cubren al parque automotor, la adquisición de unidades y el valor de los repuestos utilizados para el mantenimiento de los vehículos.
De acuerdo con el texto oficial, el ajuste busca preservar el equilibrio económico-financiero del sistema de transporte automotor de pasajeros bajo jurisdicción nacional y garantizar su funcionamiento con niveles adecuados de calidad y eficiencia.
La medida se enmarca además dentro de una política más amplia orientada a reducir el peso de los subsidios estatales en el gasto público, trasladando gradualmente una mayor proporción de los costos a las tarifas que pagan los usuarios.
El costo real del servicio según las empresas
Las compañías del sector sostienen que el valor del boleto continúa por debajo del costo operativo del sistema. Según el denominado “Índice Bondi”, elaborado por la Asociación Argentina de Empresas de Transporte Automotor (Aaeta), el costo real de un viaje sin subsidios alcanzaba en febrero los $1.922.
El informe también estima diferencias según la jurisdicción. En las líneas nacionales, el costo por pasajero se ubicaría en torno a $2.215, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires rondaría los $1.912. En la provincia de Buenos Aires el cálculo se ubica cerca de $1.758 y en las redes municipales alrededor de $1.586.

Estos valores conforman un promedio general que refleja el nivel de subsidios necesarios para sostener el funcionamiento del sistema.
Descuentos y beneficios que continúan vigentes
A pesar de la actualización tarifaria, el esquema de beneficios para determinados grupos de usuarios se mantiene sin cambios. Jubilados, trabajadores del servicio doméstico y beneficiarios de programas sociales como la Asignación Universal por Hijo continúan accediendo a un descuento del 55% en el valor del pasaje.
También sigue vigente el Sistema de Boleto Integrado, que permite reducir el costo de los viajes combinados. Bajo este esquema, el segundo viaje realizado dentro de un período de dos horas tiene una rebaja del 50%, mientras que el tercero recibe un descuento del 75%.
La medida busca aliviar el gasto de los usuarios que necesitan utilizar más de un medio de transporte para completar su recorrido diario dentro del área metropolitana.






