El gobierno oficializó una nueva suba parcial y completará en octubre los ajustes postergados desde 2024. Se trata de ajustes moderados, menores a un 1%, pero que se reflejarán en surtidores desde el primer día del mes.
Mientras en el sector de los combustibles aún procesan la baja en las ventas registrada en julio, el Poder Ejecutivo ajustó nuevamente los gravámenes que pesan sobre las naftas y el gasoil. La medida se formalizó con el Decreto 617/2025, publicado en el Boletín Oficial, y tendrá impacto inmediato en el precio de las estaciones de servicio.
Los nuevos valores de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono comenzará a regir desde el 1° de septiembre de 2025. El texto, además, establece que el esquema se aplicará en dos tramos: un incremento parcial el mes próximo y la totalidad de los montos diferidos a partir de octubre.
Desde el 1° de octubre comenzarán a aplicarse los incrementos de los ICL que permanecían diferidos.
De este modo, se daría inicio al proceso de normalización que se dispuso hace más de un año para estos gravámenes. Ambos tributos estuvieron congelados por casi dos, hasta que en 2023 se estableció un programa de subas escalonadas para reanudar el ingreso, pero con moderación para que este insumo no impacte significativamente en los números inflacionarios.
Lo concreto es que habrá un nuevo salto en surtidores a partir del lunes que, en principio, parece ser muy leve. En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper pasará de $1.269 a $1.280 por litro y la nafta premium alcanzará los $1.500, frente a los $1.489 actuales. El gasoil, en tanto, registrará un incremento de $8,58 por litro, equivalente a un 0,7%.
En el desglose del decreto se especifica que, en el caso de las naftas, se aplicará un aumento de $10,523 por litro correspondiente al impuesto a los combustibles líquidos, además de $0,645 por litro en concepto del tributo al dióxido de carbono.
Para el gasoil, el ajuste será de $8,577 por litro en el gravamen general, $2,895 en la alícuota diferencial vigente en la Patagonia y otras zonas del interior, y $0,978 vinculados al impuesto al CO₂.
Por último, el texto oficial aclara que desde el 1° de octubre comenzarán a aplicarse los incrementos que permanecían diferidos. Estos abarcan los montos acumulados desde parte del primer trimestre de 2024, la totalidad del segundo, tercero y cuarto trimestres de ese año, y el primer trimestre de 2025.

De todos modos, los aumentos en los combustibles no responden únicamente a la carga impositiva. La dinámica de precios del sector también está influenciada por factores como la cotización internacional del petróleo, los costos de refinación y distribución y la evolución de los biocombustibles de corte obligatorio. Por lo que la suba del próximo lunes en los surtidores podría ser mayor.
Un tropiezo en el mercado de combustibles
En julio de 2025, el mercado de combustibles interrumpió una racha de cuatro meses consecutivos de crecimiento y registró una baja interanual del 1,16%. El volumen expendido fue de 1.447.866 metros cúbicos, lo que refleja un freno en la recuperación que se había iniciado en marzo.
El retroceso estuvo impulsado principalmente por el gasoil, que cayó 12,19% en la comparación interanual, y por la nafta súper, que mostró una merma del 1,11%. Ambos productos representan los segmentos de mayor consumo masivo, por lo que la tendencia genera preocupación en el sector.
En contraposición, las versiones premium tuvieron un desempeño positivo: la nafta de alto octanaje avanzó 12,53% y el gasoil premium creció 9%. Este comportamiento sugiere un corrimiento de parte de la demanda hacia productos de mayor calidad, asociado a perfiles de consumidores con mayor poder adquisitivo.
El panorama regional fue heterogéneo: 14 jurisdicciones mostraron caídas, entre ellas Tucumán (-19,36%), La Rioja (-10,45%) y la Ciudad de Buenos Aires (-10,08%). En cambio, Tierra del Fuego (+9,71%), Formosa (+6,23%) y San Juan (+4,38%) lograron sostener incrementos en las ventas.
En cuanto a las compañías, YPF mantuvo su liderazgo con una suba de 3,45%, mientras Shell, Axion y Puma registraron descensos. El sector atribuye parte de la contracción al nuevo aumento de precios habilitado en julio, lo que podría anticipar un escenario de debilidad en la demanda en los próximos meses.