El último consolidado técnico de la Secretaría de Minería lleva el volumen total disponible a 216,32 millones de toneladas. El informe también aporta datos sobre oro, plata y otros metales y minerales críticos, como cobre y uranio.
Argentina acaba de actualizar uno de los datos más sensibles para el tablero energético global: el total de recursos de litio asciende a 216,32 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE). La cifra surge del último informe difundido por la Secretaría de Minería y coloca al país en una posición expectante dentro del mercado de minerales críticos.
Del total informado, 165,56 millones de toneladas corresponden a Recursos Medidos e Indicados —la categoría de mayor nivel de certidumbre geológica—, mientras que 50,76 millones se clasifican como Recursos Inferidos.
El litio no es el único vector estratégico. El país declara 117,91 millones de toneladas de recursos de cobre totales.
A ese inventario se agregan 22,99 millones de toneladas en reservas probadas y probables, es decir, el segmento con viabilidad económica demostrada bajo condiciones actuales.
El dato no es menor en un contexto de expansión de la electromovilidad y el almacenamiento energético, segmentos en los que el litio resulta un insumo esencial.
Las estimaciones oficiales se elaboran bajo estándares internacionales como NI 43-101 y JORC Code, alineados a los principios CRIRSCO, lo que garantiza homogeneidad metodológica y transparencia frente a inversores y organismos de control.
Del recurso a la producción en el NOA
La dimensión estadística encuentra correlato en operaciones concretas. En Jujuy, el proyecto Cauchari-Olaroz, operado por Ganfeng Lithium, ya transita su etapa productiva y aporta volumen exportable. En Salta, Centenario-Ratones, desarrollado por Eramet, avanza en la consolidación de su esquema industrial.
Ambos emprendimientos forman parte del núcleo del denominado “triángulo del litio” y explican por qué el Noroeste argentino se convirtió en un polo de atracción de capitales.
El volumen de recursos declarados extiende la vida potencial de los salares y habilita expansiones modulares, un factor clave para contratos de suministro de largo plazo.
Desde la óptica financiera, la magnitud de los recursos funciona como respaldo estructural para proyectos que demandan inversiones multimillonarias y plazos extensos de repago. En términos de política energética, consolida a la Argentina como proveedor relevante de insumos para baterías y sistemas de almacenamiento.
Cobre en carpeta: más de 117 millones de toneladas
El litio no es el único vector estratégico. El país declara 117,91 millones de toneladas de recursos cupríferos totales, de los cuales 53,83 millones se ubican en la categoría de Medidos e Indicados. Se trata de un volumen que, de materializarse en producción, podría modificar el perfil exportador argentino.
Entre los activos más avanzados figura El Pachón, en San Juan, con 10,93 millones de toneladas en recursos de mayor certidumbre. También se destaca Taca Taca, impulsado por First Quantum Minerals, otro desarrollo de escala internacional.

El cobre es un insumo central para redes eléctricas, generación renovable y vehículos eléctricos. La combinación de litio y cobre configura una plataforma exportadora alineada con la transición energética global, aunque todavía depende de decisiones de inversión y estabilidad regulatoria.
Metales preciosos y uranio: base productiva consolidada
En paralelo, los metales preciosos mantienen un peso específico en la estructura minera. El oro totaliza 238,56 millones de onzas en recursos, con reservas por 33,79 millones. La plata alcanza 4.346,02 millones de onzas en recursos totales —2.424,71 millones en la categoría de mayor certidumbre— y 522,25 millones en reservas.
Santa Cruz continúa como epicentro de esta actividad, con operaciones como Cerro Negro, gestionada por Newmont, y Cerro Vanguardia, bajo control de AngloGold Ashanti. En este último caso, los recursos y reservas representan el 92,5% del total del proyecto en manos de la operadora.
El inventario nacional incluye además 36.483,06 toneladas de uranio, distribuidas entre 18.170 toneladas Medidas e Indicadas y 18.313 Inferidas. Entre los desarrollos más relevantes aparecen Ivana, Cerro Solo y Meseta Central, concentrados en la Patagonia.
El consolidado fue elaborado por la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera sobre la base de la “Cartera de Proyectos 2026”.






